segunda-feira, setembro 17, 2007
domingo, setembro 16, 2007
Steven Saylor, "Roma" (II)
Thus the story begins much earlier than the birth of the mythological twins, in the VIIIth century. Saylor's narrative begins about 1000 b.C., in the banks of the Tiber, where Lars and her daughter Lara initiate the cult of Fascinus, the flying phallus. Of course, it may not be a coincidence that Lara is the name of a Tiber nymph and mother of the Lares. Here begins Saylor's ingenious mixing of myth, legend and history, best seen in Chapter II, presenting as the legend of Cacus and Hercules, and that's also when we see for the first time the Potitii, descendents from Lara and the Fascinus wearers, and the Pinarii - and the legendary origin of the herculean cult in Rome, as told by Vergil in Aen. VIII, 262-279. Always skillfully, through the rest of the book we witness the legendary birth of the Roman Republic, in 753 b.C. (chapter III), the Republic, Coriolanus's sedition and Lucretia suicide (chapter IV), Verginia's rape and the XII tables (chapter V), the capitoline geese and the Gauls (chapter VI), Appius Claudius Caecus and the building of the Appian Way (chapter VII), Scipio Africanus and Plautus (chapter VIII), the Gracchi (chapter IX), Sulla's horror and young Caesar (chapter X), and finally the rise of Octavianus (chapter XI).
We could be lead to think such a large chronological span would become a fragmentary narrative. It is not. Roma is rather a coherent and fascinating narrative fabric. And, as usual, Saylor's erudition is irreprochable - but, what's most, it nevers get boring, it never sounds as a History lecture, as it happens with so many historical fiction writers. Saylor's narrative is vivide and dynamical, we often think he actually was there, witnissing all and telling us what he really saw (please Steven, take me with you next time you travell to ancient Rome). And that's not something easy to do: the trick in historical fiction is to make us believe the author was there, and make us think "I know this is not real, I know I'm being dupped, but I like it and I don't care, as this could and may have happened just like he says".
But to forget willfully this was writen not by a roman but by a XXIst century man, that's only one of Roma's many qualities. Roma is an excellent novel, skillfully writen, a finest historical fiction, proving once again (if necessary) Steven Saylor is one of the best storytellers in modern fiction.
About the didactical qualities of this novel, that's something to talk about in another post. Coming soon.
“O saber ocupa lugar”
“Deixemos de lado as reformas organizativas anunciadas pela ministra da Educação e a abertura tipo choque tecnológico do ano escolar e concentremo-nos no aspecto mais importante do ensino, isto é, na sua qualidade. Atente-se nestes três factos: o anúncio de que a disciplina de Filosofia deixará de ser necessária para aceder ao Ensino Superior, a estranha mistura entre Literatura e Ciências Sociais e a provável extinção, para acesso a certos cursos, do Latim e do Grego. Sou licenciada em Filosofia, para o que, no final do Secundário, tive de me submeter a exames nestas duas línguas mortas. Por razões que não vêm ao caso, não fui boa aluna, mas sinto a falta de conhecimento destas matérias. Há mais de cem anos, no romance Hard Times, Charles Dickens fazia troça de Mr. Gradgrind, para quem no mundo só havia “factos, factos, factos”.
Apesar de baseada numa concepção mutiladora do homem, era, e é, uma ideia popular. Mas a escola não pode ficar reduzida à formação de autómatos capazes de meter um chip num telemóvel. Se desejo que os estudantes aprendam Filosofia, que saibam apreciar um romance e que alguns até dominem o Latim e o Grego é por pensar que aquilo que, a partir de agora, só estará acessível a uma elite o deveria estar a todos. É verdade que, ao longo dos anos, a vida material dos portugueses melhorou, mas terá acontecido o mesmo, e na mesma extensão, à vida intelectual? A resposta é negativa.
A responsabilidade reside nos 26 ministros da Educação que, desde 1974, ocuparam a pasta. Todos, de esquerda e de direita, confundiram elitismo intelectual e exclusivismo social, o que os levou a recusar que a igualdade de oportunidades pudesse ser obtida sem que o nível de exigência do ensino baixasse. Se as disciplinas humanísticas forem extirpadas dos curricula, os nossos filhos e netos terão uma vida mais esquálida do que a nossa, porque lhe teremos dado a ilusão de que eles “sabem”, sem lhes termos oferecido os instrumentos necessários à compreensão do Mundo. É para isso que serve a Filosofia.”
Retenhamos dois aspectos fundamentais: 1.º, não é uma pessoa ligada aos estudos clássicos que diz que eles fazem falta; 2.º, não se trata de uma ex-aluna brilhante de Latim e Grego que diz que estas línguas devem ser estudadas. A necessidade de disponibilizar estas disciplinas no currículo do ensino secundário deve ser uma preocupação de uma sociedade culturalmente informada.
terça-feira, setembro 11, 2007
Jorge Luis Borges - "La Trama"

«La Trama
Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de una estatua por los impacientes puñales de sus amigos, descubre entre las caras y los aceros la de Marco Junio Bruto, su protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama. "Tú también, hijo mío!" Shakespeare y Quevedo recogen el patético grito.
Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oírlas, no leerlas): "Pero, che!". Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena.»
Jorge Luis Borges, La Trama. Biblioteca Borges, Alianza Editorial, Madrid, 2005
Jorge Luis Borges - "El hacedor"
Nunca se había demorado en los goces de la memoria. Las impresiones resbalaban sobre él, momentáneas y vívidas; el bermellón de un alfarero, la bóveda cargada de estrellas que también eran dioses, la luna de la que había caído un león, la lisura del mármol bajo las lentas yemas sensibles, el sabor de la carne de jabalí, que le gustaba desgarrar con dentelladas blancas y bruscas, una palabra fenicia, la sombra negra que una lanza proyecta en la arena amarilla, la cercanía del mar o de las mujeres, el pesado vino cuya aspereza mitigaba la miel, podían abarcar por entero al ámbito de su alma. Conocía el terror pero también la cólera y el coraje, y una vez fue el primero en escalar un muro enemigo. Ávido, curioso, casual, sin otra ley que la fruición y la indiferencia inmediata, anduvo por la variada tierra y miró en una u otra margen del mar, las ciudades de los hombres y sus palacios. En los mercados populosos o al pie de una montaña de cumbre incierta, en la que bien podía haber sátiros, había escuchado complicadas historias, que recibió como recibía la realidad, sin indagar si eran verdaderas o falsas.
Gradualmente, el hermoso universo fue abandonándolo; una terca neblina le borró las líneas de la mano, la noche se despobló de estrellas, la tierra era insegura bajo sus pies. Todo se alejaba y se confundía. Cuando supo que estaba quedando ciego, gritó; el pudor estoico no había sido aún inventado y Héctor podía huir sin desmedro. Ya no veré (sintió) ni el cielo lleno de pavor mitológico, ni esta cara que los años transformarán. Días y noches pasaron sobre esa desesperación de su carne, pero una mañana se despertó, miró (ya sin asombro) las borrosas cosas que lo rodeaban e inexplicablemente sintió, como quién reconoce una música o una voz, que ya le había ocurrido todo eso y que lo había encarado con temor, pero también con júbilo, esperanza y curiosidad. Entonces descendió a su memoria, que le pareció interminable, y logró sacar de aquel vértigo el recuerdo perdido que relució como una moneda bajo la lluvia, acaso porque nunca lo había mirado, salvo, quizá, en un sueño.
El recuerdo era así. Lo había injuriado otro muchacho y él había acudido a su padre y le había contado la historia. Éste lo dejó hablar como si no escuchara o no comprendiera y descolgó de la pared un puñal de bronce, bello y cargado de poder, que el chico había codiciado furtivamente. Ahora lo tenía en las manos y la sorpresa de la posesión anuló la injuria padecida, pero la voz del padre estaba diciendo: Que alguien sepa que eres un hombre, y había una orden en la voz. La noche cegaba los caminos; abrazado al puñal, en el que presentía una fuerza mágica, descendió la brusca ladera que rodeaba la casa y corrió a la orilla del mar, soñándose Ayax y Perseo y poblando heridas y de batallas la oscuridad salobre. El sabor preciso de aquel momento era lo que ahora buscaba; no le importaba lo demás: las afrentas del desafío, el torpe combate, el regreso con la hoja sangrienta.
Otro recuerdo, en el que también había una noche y una inminencia de aventura, brotó de aquel. Una mujer, la primera que le depararon los dioses, lo había esperado en la sombra de un hipogeo, y él la buscó por galerías que eran como redes de piedras y por declives que se hundían en la sombra. ¿Por qué le llegaban esas memorias y por qué le llegaban sin amargura, como una mera prefiguración del presente?
Con grave asombro comprendió. En esta noche de sus ojos mortales, a la hora que descendía, lo aguardaban también el amor y el riesgo. Ares y Afrodita, porque ya adivinaba (porque ya lo cercaba) un rumor de gloria y de hexámetros, un rumor de hombres que defienden un templo que los dioses no salvarán y de bajeles negros que buscan por el mar una isla querida, el rumor de las Odiseas e Ilíadas que era su destino cantar y dejar resonando cóncavamente en la memoria humana. Sabemos estas cosas, pero no las que sintió al descender a la última sombra.»
Jorge Luis Borges, El hacedor. Biblioteca Borges, Alianza Editorial, Madrid, 2005
sexta-feira, setembro 07, 2007
Estudar os Clássicos (4): Pocket Oxford Latin Dictionary
É evidente que a versão de bolso não haveria de ter todas as informações que o OLD contempla, mas haveria de responder a necessidades básicas dos alunos para a interpretação e tradução de textos mais conhecidos. E James Morwood editou o Pocket Oxford Latin Dictionary, obra cuja versão encadernada toma o nome de Oxford Latin Desk Dictionary. Podemos ver aqui uma amostra para conferirmos a excelente mancha gráfica actual.
O dicionário original foi revisto em 2005. A edição “Desk Dictionary” tem 208 páginas de Latim–Inglês (os verbetes são traduções e não as explicações e notações filológicas que há no OLD; os exemplos são muito escassos) e, tal como a versão original, uma secção considerável de vocabulário de Inglês–Latim. É pequeno e leve, o que o torna extremamente portátil.
Outras secções serão bastante úteis para o utilizador: pronúncia do latim clássico, epítome gramatical, data e tempo romano, pesos e medidas, dinheiro, metros comuns, nomes históricos e mitológicos, nomes geográficos, escritores latinos, datas-chave na história de Roma, latim tardio e medieval e ainda mapas.
O leque cronológico de autores que podem ser traduzidos com este dicionário vai até ao século II d.C. Os significados são incisivos e precisos e algumas informações gramaticais revelam-se úteis.
Tal como o OLD, não tem entradas com remissões do tipo “legis ver lex”, mas essa ajuda pode ser recolhida no epítome gramatical.
Este é mais um instrumento de trabalho de grande qualidade, ao serviço dos classicistas anglófonos.
Estudar os Clássicos 1;
Estudar os Clássicos 2;
Estudar os Clássicos 3.
segunda-feira, setembro 03, 2007
Estudar os Clássicos (3): Oxford Latin Dictionary

O primeiro fascículo do dicionário saiu apenas em 1968, e os restantes foram saindo a ritmo mais ou menos regular, até estar totalmente pronto. O OLD conheceu vários editores, desde A. Souter (o primeiro), tendo o último sido Peter G. W. Glare. Teve sucessivas reimpressões e em 1996 saiu uma versão com corrigenda. A última reimpressão (a que se encontra actualmente no mercado) é de 2006 e corresponde aos mais elevados padrões de qualidade e clareza gráficas (aliás, o seu aspecto é baseado no monumental Oxford English Dictionary).
O dicionário haveria de se tornar a referência mais fiel, completa e rigorosa para a língua latina, com 2160 páginas e 40.000 entradas organizadas segundo um critério de evolução semântica.
É uma obra inultrapassável que não é só um dicionário de Latim–Inglês. É um dicionário de latim com a explicação — o que como se sabe é diferente de simples tradução — dos verbetes em inglês. E é esta característica que lhe confere mais profundidade de análise e utilidade na tradução e compreensão dos textos latinos.
Uma inovação da lexicografia foi a introdução de entradas com prefixos e sufixos latinos e uma “correcção” importante em termos científicos foi a não inclusão de j e v na grafia latina. Outro aspecto fundamental é a informação etimológica, pormenorizada, prestada de modo bem claro e sério.
O âmbito cronológico dos textos de que se serviu o dicionário é muito alargado: das origens do latim, até 200 d.C.: não inclui autores cristãos2, por isso, é uma obra para classicistas e não para medievalistas.
Outra nota importante: das suas 40.000 entradas, não fazem parte as “amigas do estudante”, como a que encontramos, por exemplo, no dicionário de Gaffiot3 (“luxi, parf. de lugeo et de luceo”). Isto porque o OLD não é um dicionário para principiantes, pelo contrário: os exemplos, muitíssimo abundantes (outra vantagem!) não estão traduzidos, além de que o preço é muito elevado.
Prepara-se, actualmente, mas sem data prevista de saída, a versão electrónica do OLD.
1“magnífico” segundo a origem etimológica (‘nobre, eminente, sumptuoso, magnificente’).
2Os estudiosos dessa época encontrarão no Dictionnaire latin-français des auteurs chrétiens, de Albert Blaise uma ferramenta para o seu trabalho. Teria sido, talvez, incomportável alargar tanto as datas — o dicionário ficaria imensamente grande.
Estudar os Clássicos 1;
Estudar os Clássicos 2.
quarta-feira, agosto 29, 2007
A Sexualidade no Mundo Antigo

Publicações em linha
sexta-feira, agosto 24, 2007
Navio romano do século I a.C. descoberto em Cartagena
24.08.2007 - 17h46 Marta Ferreira dos Reis
No âmbito da iniciativa espanhola para a valorização do património cultural subaquático, o objectivo era encontrar alguns vestigios arqueológicos e aumentar o volume de documentação sobre a geofísica da baía de Cartagena. No fundo do mar, entre algumas âncoras romanas e dois barcos dos séculos XIX e XX, estava um navio romano do século I a.C. em bom estado de conservação.
"Um barco não é uma descoberta pouco frequente, mas é muito importante. Estes barcos preservam muitas vezes as cargas que são muito interessantes em termos arqueológicos", disse Carlos Batata, especialista em arqueologia romana. "Estes navios faziam a ligação comercial entre Roma e a Península Ibérica e permitem conhecer melhor o comércio da altura", disse.
A iniciativa partiu Museu Nacional de Arqueologia Marítima e do Centro de Investigacões Arqueológicas Submarinas e teve o apoio técnico e logístico da Aurora Trust, uma organização norte-americana sem fins lucrativos que ajuda países, instituições e empresas privadas a explorar o oceano e todos os recursos culturais, biológicos e físicos submersos.
O PUBLICO.PT perguntou a Carlos Batata o que se faz com um barco afundado há mais de dois mil anos: "É feita uma escavação como se se estivesse em terra. Faz-se a quadriculagem do espaço e recolhem-se os objectos, identificando as posições. Tiram-se fotografias e desenha-se o barco. Depois pode ser removido e há meios de conservação cá fora, mas a partir daí a deterioração é rápida".
"Em Portugal, os únicos vestígios subaquáticos encontrados foram algumas âncoras nas Berlengas", disse o especialista. "Suspeita-se que haja barcos destes afundados no Tejo porque os pescadores costumam encontrar alguns objectos na zona de Vila Franca de Xira. Ainda não se investigou a fundo, há falta de meios. Estamos a perder coisas únicas que vão sendo destruídas pelas actividades marítimas".»
Notícia no Público em linha.
terça-feira, agosto 14, 2007
Catulo 15
XV
A mim e ao meu amor te encomendo,
Aurélio. Uma graça modesta te peço:
se algo com teu ânimo desejaste,
que quisesses casto e não tocado,
castamente me guardarás o miúdo,
não digo da populaça - nada receio
desses, que pela rua ora aqui ora ali
passam ocupados nos seus assuntos;
a verdade é que tenho medo de ti e da tua pila
infestada por miúdos bons e maus.
Põe-na a andar tu para onde quiseres, como quiseres,
quanto quiseres, fora de casa, onde calhar:
apenas a ele ponho a salvo, razoavelmente, como me parece.
Porque se a tua paixoneta e uma loucura insensata
te fizerem cair, canalha, em tão grande crime
que nos faças perder, com as tuas insídias, a cabeça,
ah!, então pobre de ti, homem de má fortuna,
que de pés atados a porta aberta
te passarão rabanetes e tainhas!
commendo tibi me ac meos amores
Aureli. ueniam peto pudentem
ut si quicquam animo tuo cupisti
quod castum expeteres et integellum
conserues puerum mihi pudice
non dico a populo nihil ueremur
istos qui in platea modo huc modo illuc
in re praetereunt sua occupati
uerum a te metuo tuoque pene
infesto pueris bonis malisque
quem tu qua lubet ut lubet moueto
quantum uis ubi erit foris paratum
hunc unum excipio ut puto pudenter
quod si te mala mens furorque uecors
in tantam impulerit sceleste culpam
ut nostrum insidiis caput lacessas
a tum te miserum malique fati
quem attractis pedibus patente porta
percurrent raphanique mugilesque
domingo, agosto 05, 2007
quarta-feira, agosto 01, 2007
Mundo clássico hoje - Farmácia Sanitas
Fica ali no Largo do Camões, em Lisboa, e chama-se "Sanitas". O nome é equívoco, e o cliente mais distraído poderá pensar que não terá sido o mais bem escolhido. "Ora essa", pensará, "então agora chamar 'Sanitas' a uma farmácia? Qualquer dia aparece-nos um supermercado 'Bidés'!". Mas o cliente que sabe Latim também sabe que o nome da farmácia nada tem de menos próprio: trata-se do substantivo sanitas ['sa-ni-tas], com o acento tónico na primeira sílaba, de onde vem o português sanidade, e da mesma família de, entre muitas outras, sanatório, sanar, sanear, sanitário, são e sim, sanita. O substantivo latino significa "saúde". Portanto, diga-se "farmácia Sánitas", e não "farmácia Sanitas", pois foi a pensar na primeira hipótese, não na segunda, que o nome foi escolhido. Espero eu.Festival de Teatro Clássico de Mérida
terça-feira, julho 31, 2007
Steven Saylor, "Roma"
http://culturaclassica.blogspot.com/2007/09/steven-saylor-roma-ii.html
Vem isto a propósito do novo romance de Steven Saylor, Roma, editado há poucos meses, e ainda não traduzido em Português (mas vai ser, garantiram-me o autor e a tradutora, a doutora Maria José Figueiredo, do Departamento de Filosofia da FLUL). Ainda não o terminei, vou em cerca de metade. Não me está a desiludir. Pelo contrário. Roma é Saylor no seu melhor. O romance percorre a história de Roma, desde o período anterior à fundação até à morte de César. Saylor recorre a um hábil estratagema que lhe permite contar uma história que dura mil anos, mantendo sempre um fio condutor coerente. A obra está dividida em vários capítulos, histórias aparentemente independentes. O ponto de união é a história de duas famílias patrícias, os Potitii e os Pinarii, e de um talismã que vai passando de geração em geração. Mas isto é apenas o pretexto para um objectivo bastante mais ambicioso: contar alguns dos principais momentos da história de Roma. Sem que, de novo, em momento algum pareça que está a fazer aquilo que de facto está a fazer: dar-nos uma aula magistral sobre a história de Roma, tanto a histórica como a lendária. É assim que no primeiro capítulo, "A stop on the salt route (1000 BC)", se dá conta, por entre uma história de amor, ciúme e morte, da importância estratégica, do ponto de vista comercial, do território que viria mais tarde a ser Roma. No segundo capítulo, "A Demigod passes through (850 BC)", é-nos apresentada uma versão da lenda de Hércules e Caco, e do início do culto de Hércules no território da futura Roma. O terceiro capítulo, "The twins (757-716 BC)", apresenta-nos Rómulo e Remo. Assistimos à ascensão e queda de Rómulo, não de uma perspectiva lendária, mas humana e verosímil quanto baste. O quarto capítulo, "Coriolanus (510-491 BC)", narra, como o título indica, a lenda de Coriolano, bem como a queda da Monarquia e a vitória da República, sem esquecer, como é evidente, o suicídio de Lucrécia. O quinto capítulo, "The twelve tables (450-449 BC)", situa-se durante o governo dos Decênviros, e não esquece a morte de Virgínia às mãos do próprio pai, elemento à volta do qual, de resto, se constrói a narrativa. E mais não digo, pois ainda agora estou a iniciar o sexto capítulo, "The vestal (393-373 BC)".
Além da sua função de entretenimento e fruição estética, Roma tem evidentes potencialidades didácticas. Estes capítulos podem ser utilizados de forma autónoma, no ensino secundário, como motivação para o estudo das temáticas históricas e culturais neles presentes. Porque, insisto, Saylor é dono de uma erudição assinalável, apresentando a História de Roma com um rigor irrepreensível. Mas sem nunca deixar de o temperar com o seu extraordinário talento de contador de histórias. Um dos mais interessantes no campo do romance histórico.
segunda-feira, julho 30, 2007
No âmbito da Literatura Grega, a colectânea de Ensaios sobre Sófocles, de Maria do Céu Fialho, reúne os artigos desta Professora de Coimbra sobre o mais amado tragediógrafo grego do século V. Este título continua a sequência de publicação de ensaios sobre autores gregos, como Píndaro, Aristófanes e Eurípides, já disponíveis.
Entretanto, estão por sair duas traduções de autores da Literatura Latina.
Prepara-se a publicação da tradução feita por Pedro Braga Falcão das Odes de Horácio, o mais importante e mais apreciado lírico latino e, fora das grandes épocas clássicas, da obra O Burro de Ouro (ou Metamorfoses), escrita por Apuleio, autor do século II da nossa era. Trata-se de um importante testemunho de romance antigo. O romance é por muitos considerado (certamente por lapso) um género literário moderno que nada deve à Antiguidade: espera-se que revejam esta posição depois de lerem, por exemplo, a parte de Eros e Psique. A tradução está a ser feita por Delfim Leão, um profícuo tradutor da literatura clássica (já traduziu Plutarco, Petrónio). Lembro que já existe uma versão da Editorial Estampa, feita por Eudoro de Sousa, mas penso que esteja esgotada.
terça-feira, julho 24, 2007
Encontro de antigos alunos
"Bom dia a todos!
Já lá vai praticamente um ano desde que parte do grande grupo que iniciou o Curso de Clássicas no longínquo ano dois mil se encontrou pela última vez. Alguns não chegaram a 2006; fizeram diferentes opções e seguiram outros caminhos. Contudo, ao seleccionar da minha lista de endereços os nomes a quem enviar esta mensagem, não pude deixar de recordar momentos de risos e algumas aflições que todos partilhámos.
Fica, então, o desafio: que tal encontrarmo-nos um dia para almoçar, jantar, passear, o que preferirem? Será o I ENCONTRO ANUAL DE CLASSICISTAS 2000/2006. Não vamos deixá-lo cair no esquecimento, está bem?
Um grande beijinho cheio de saudades da vossa amiga.
Vera"
sexta-feira, julho 20, 2007
Prólogos de Borges - "Publio Virgilio Marón: La Eneida"
terça-feira, julho 17, 2007
Memórias de Agripina
Memórias de Agripina recria em todo o seu fulgor os dias do Império Romano no século I da nossa era. A reconstituição é feita pela voz de uma mulher que foi imperatriz e mãe de Nero — uma figura de impressionante grandiosidade. Esta mulher solitária encarnou o sonho que viria a produzir o século de ouro da história do Império e a fundar e consolidar uma civilização universal cujo legado tem atravessado as eras. Agripina conta-nos as suas memórias, num tom que atinge por vezes uma grande densidade poética, em vésperas de ser assassinada pelo filho — as intrigas, os amores, a vida na corte, a impiedosa luta pelo poder e tudo o que contribui para fazer deste romance um retrato vivo da época.
quinta-feira, julho 12, 2007
Ensaios sobre Aristófanes
quinta-feira, julho 05, 2007
Metamorfoses em análise (01)
Porém, com a duplicação de traduções, qual é que devemos escolher? Pessoalmente, não sei, mas tenho a vantagem de ter as duas. É possível, porém, reflectir sobre elas. A comparação é difícil por diversos motivos, começando no facto de se eu fizer uma comparação exaustiva, teria de escrever uma tese de doutoramento, cheia de notas filológicas e literárias. Por isso, escolhi fazer uma breve comparação, pegando em pequenos excertos, e sobre eles fazendo comentários.
Antes de entrar nesse confronto, é importante recordar as características dos dois volumes, as qualidades e defeitos (que muitas vezes não são da responsabilidade dos tradutores!).
| Vega | Cotovia |
1) Dois volumes, capa mole. 2) Badanas com informações erradas: Linha 2: Sâmnio por Solmona Linha 5: “declamação” – a retórica dos sofistas por oratória Linha 20: 9 a.C. por 8 d.C.; 3) Boa introdução, com dados importantes. 4) Notas em rodapé. 5) Subtítulos no corpo do texto. 6) Sem índice de mitos, mas há que ter em conta que este pode vir a ser introduzido no segundo volume. Como está, é difícil de localizar os mitos na obra. 7) Edição bilíngue. | 1) Um grande volume de 443 páginas; capa dura, fita marcadora, sobrecapa. 2) Mapas que localizam os “principais elementos geográficos citados”. 3) Introdução muito completa; fornece linhas de leitura. 4) Notas em rodapé. 5) Guia de leitura no canto superior da página, sem interferir no texto. 6) Índice remissivo de mitos e glossário no fim. Facilita incondicionalmente a localização dos mitos na obra. 7) A tradução segue fielmente a edição de R. J. Tarrant. |
2 Já agora, atrevo-me a pedir ao meu colega André que acabe as traduções dos carmes de Catulo para os submeter a esta editora, pois a qualidade do trabalho que o tradutor está a fazer merecem essa distinção.
quarta-feira, julho 04, 2007
Metamorfoses
«De formas mudadas em novos corpos leva-me o engenho
a falar. Ó deuses, inspirai a minha empresa (pois vós
a mudastes também), e conduzi ininterrupto o meu canto
desde a origem primordial do mundo até aos meus dias.»
Ovídio, Metamorfoses. Cotovia, 2007.
ISBN 978-972-795-206-9
domingo, julho 01, 2007
A importância dos lemas em latim
There are a select group of institutions — including schools and football clubs — where a Latin motto is almost a sine qua non. Go on the web and you can even find Latin consultants for businesses wanting a heavyweight motto.
The idea is simple, a bit of Latin spells a dose of gravitas, and a hefty slice of tradition and history.
Mottos for schools tend to be laden with concepts like effort, honesty, humility, teamwork — in short all the attributes the teachers wished the pupils really possessed.
(...) Rarely used but worth considering for schools struggling with discipline (...).
Assim, temos alguns exemplos de lemas em escolas:
Usque conabor
Floreat etona
Floreat Domus Chathamensis
Veras hinc ducere voces
Non sibi sed omnibus
lumen accipe et imperti
vir sapit qui pauca loquitur
potius sero quam numquam
O artigo continua, referindo-se aos clubes de futebol:
In football, the benchmarks are nil satis nisi optimum (…) for Everton (...) and Blackburn Rovers’ arte et labore (…).
Tottenham Hotspur got an earful from Latin lovers at the beginning of 2006 when they announced a plan to drop the motto audere est facere (…) from the badge on their strips.
Beckham latinista
David Beckham is a Latinist, reportedly having ut amem et foveam (…) and perfectio in spiritu (…) as tattoos.
But the best sporting slogan is that of football club Queen’s Park with ludere causa ludendi (…).
Oliver Taplin, a classics professor at Oxford University, says Latin mottos hark back to a time when Latin was Europe’s lingua franca.
“It is interesting that school mottos are still mostly in Latin. They come from a tradition when if you were going to be a participant in European culture, you needed to know Latin. But I've also seen mottos in French and Greek.
“Latin is so associated with the history of education. Grammar schools were started so people could learn Latin grammar.”
Mr Taplin says he has been called on to conjure up Latin mottos, including on one occasion an obscene one for a retiring air force officer.
quinta-feira, junho 28, 2007
Catulo 21
Aurélio, pai de fomes,
não só destas de hoje, mas também de quantas foram
ou são ou serão em outras idades,
queres encavar o meu miúdo.
E nem disfarças: estás com ele, brincas com ele,
colado ao seu lado tudo tentas.
Em vão: é que a ti, que me tentas tramar,
primeiro te comerei eu com bela foda de boca.
E se ao menos o saciasses, calava-me.
Mas o que me dói, ai eu ai eu!,
é que o rapaz só aprenderá a passar fome e sede.
Por isso desiste, enquanto podes fazê-lo com honra,
não vás tu acabar de boca fodida.
Aureli pater esuritionum
non harum modo sed quot aut fuerunt
aut sunt aut aliis erunt in annis
pedicare cupis meos amores
nec clam nam simul es iocaris una
haerens ad latus omnia experiris
frustra nam insidias mihi instruentem
tangam te prior irrumatione
atque id si faceres satur tacerem
nunc ipsum id doleo quod esurire
me me puer et sitire discet
quare desine dum licet pudico
ne finem facias sed irrumatus
Catulo 33
Ó tu, o melhor dos ladrões de balneário,
pai Vibénio e filho paneleiro
(que mais porca é a mão do pai,
mais guloso o cu do filho):
porque não ides exilados para o raio
que vos parta, pois conhecidas são de todos
as pilhagens do pai, e as nalgas peludas,
filho, não podes traficar nem por um tostão!
o furum optime balneariorum
Vibenni pater et cinaede fili
nam dextra pater inquinatiore
culo filius est uoraciore
cur non exilium malasque in oras
itis quandoquidem patris rapinae
notae sunt populo et natis pilosas
fili non potes asse uenditare
Bátrakhoi no Barreiro (II)
Os Bátrakhoi são um grupo de teatro clássico, constituído em finais de 2003, por iniciativa da Comissão Executiva do Departamento de Estudos Clássicos, então presidida pelo professor Arnaldo do Espírito Santo. Na altura foi-me atribuída a direcção do grupo, função que tenho desempenhado desde então. As dificuldades de conciliação de horários e disponibilidades levou a uma actividade reduzida e de certa forma simbólica, que culminou com uma inactividade de facto, desde 2005. Ainda assim não hesitei em aceitar o convite da Andreia, e tratei de contactar alunos e colegas interessados em ressuscitar o grupo, e contribuir para a divulgação das coisas clássicas num colégio que até ensina latim a alunos do ensino básico. Infelizmente é uma época complicada, com testes e trabalhos. Mesmo assim conseguimos reunir 4 pessoas: Cristiana Silva, Paula Carreira, Rui Carlos Fonseca e Susana Alves.
Reunido o grupo de actores, era preciso escolher o texto. A minha ideia foi, desde o início, dizer poesia. Porque não implica tanto tempo de preparação nem tanta gente como uma peça de teatro, e porque, tendo em conta o contexto em que nos iríamos apresentar - um jantar - me parecia o mais adequado. A escolha recaiu em Catulo, pois tinha já alguns carmes traduzidos de forma despreocupada, nos tempos livres. Naturalmente, e tendo em conta o público, imediatamente se excluíram os carmes mais atrevidos (os "malcriadões", como lhes costumo chamar). Ficou uma pequena selecta de carmes que representam primeiro o deslumbre amoroso, depois a desilução, finalmente o despeito.
Divertimo-nos imenso a preparar a apresentação, e mais ainda enquanto dizíamos, dramatizando, os carmes, diante de professores, alunos e encarregados de educação. E é isso que vale a pena: fazermos coisas giras, sérias, e sobretudo divertirmo-nos enquanto as fazemos. Deixo aqui de novo um agradecimento muito grande à Cristiana Silva, à Paula Carreira, ao Rui Carlos Fonseca e à Susana Alves. Fizeram muito pela divulgação dos estudos clássicos, na noite de 22 de Junho de 2007, mais do que pode parecer à primeira vista. É que colóquios e conferências são importantíssimos, fundamentais para o crescimento dos estudos clássicos, para o enriquecimento científico de todos que por eles se interessam. Mas para se crescer tem de se nascer (Monsieur de La Palisse não teria dito melhor), e não há maneira mais eficaz para despertar o interesse do que iniciativas deste género: jantares romanos, representações, exposições, et cetera.
Para outra ocasião fica a reportagem sobre a Cena Romana propriamente dita.
sábado, junho 23, 2007
Bátrakhoi no Barreiro (I)
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segunda-feira, junho 18, 2007
Píndaro de alfarrábio

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Mais dicionários
Na sequência do artigo do Ricardo, lembrei-me de uma relíquia que em tempos encontrei num alfarrabista do Bairro Alto. Uma forte chuvada tinha inundado a cave da loja, e o dono viu-se obrigado a vender ao desbarato todo o espólio, de modo a evitar que se estragasse. Por 500 escudos (cerca de 2,5€) comprei dois belíssimos dicionários, um de Latim-Português, outro de Português-Latim, ambos do início do século XIX. O interesse que me despertaram foi o da simples curiosidade. Tal como as gramáticas de Latim do século XVIII que na altura também comprei por um preço bastante acessível. Deixo duas imagens, como curiosidade.
Estudar os Clássicos (2): Latim
Os dicionários de Latim disponíveis em português são, sem excepção, feitos a partir de outros dicionários, o que significa que não só lhes copiam os erros, como também, por alta recreação, acrescentam outros.
1.º O Novissimo Dicionário Latino-Portuguez de F. R. dos Santos Saraiva é uma obra monumental, mas extraordinariamente desactualizada (data do início do século XX). Inclui palavras latinas que não existem em nenhum texto.
2.º O Dicionário Latino-Português de Francisco Torrinha é um clássico. Feito, sobretudo, a partir do dicionário de C. T. Lewis e C. Short (ele mesmo “Based on Andrews's edition of Freund's Latin Dictionary”), não alarga os significados muito além da época clássica, mas não era esse o seu propósito. É um bom dicionário.
3.º Conheço mal o Novo Dicionário Latino-Português de Francisco António de Sousa (edição actualizada e aumentada por José Lello e Edgard Lello, Lello & Irmão Editores, 1992), mas parece-me igualmente um dicionário bastante aceitável.
4.º O Dicionário de Latim-Português1 de António Gomes Ferreira foi-nos imposto pela máquina do “marketing” da Porto Editora. Sucessivas reimpressões nunca significaram melhorias na sua qualidade, que ficou intocável até há anos (2001, penso), quando o Departamento de Dicionários resolveu informatizar e embelezar as páginas do dicionário, retirando-lhe a autoria. As aplicações informáticas e o desdobramento de algumas entradas resultaram numa profunda confusão e em vários vocábulos fora da ordem alfabética. As quantidades trocadas, as escolhas editoriais não sistemáticas, etimologias absurdas, erros ortográficos, classificações gramaticais erradas e errada atribuição de autoria dos exemplos são alguns dos erros mais frequentes. Por vezes, são meras gralhas, mas em tratando-se de um dicionário, é no mínimo estranho que não seja um produto de inteira confiança. A segunda edição deste dicionário está, portanto, longe de ser aceitável. Curiosamente, é o único que se encontra disponível no mercado.
A Porto Editora prepara agora uma terceira edição totalmente revista e corrigida.
sexta-feira, junho 15, 2007
Metamorfoses
quinta-feira, junho 14, 2007
Noites do Museu (Odrinhas)
219613578 (fax)
Os Clássicos na Literatura Portuguesa (2)
A essa hora, enquanto pelo arvoredo mudo os mais agitados pardais dormiam, e o Sol mesmo parecia repousar, imóvel na rutilância da sua luz, Jacinto, com o espírito acordado, — ávido de sempre gozar, agora que reconquistara essa faculdade — tomava com delícia o seu livro. Porque o dono de trinta mil volumes era agora, na sua casa de Tormes, depois de ressuscitado, o homem que só tem um livro. Essa mesma Natureza, que o desligara das ligaduras amortalhadoras do tédio, e lhe gritara o seu belo ambula, caminha! — também certamente lhe gritara et lege, e lê, E libertado enfim do invólucro sufocante da sua Biblioteca imensa, o meu ditoso amigo compreendia enfim a incomparável delícia de ler um livro. Quando eu correra a Tormes (depois das revelações do Severo na venda do Torto), ele findava o D. Quixote, e ainda eu lhe escutara as derradeiras risadas com as coisas deliciosas, e decerto profundas, que o gordo Sancho lhe murmurava, escarranchado no seu burro. Mas agora o meu Príncipe mergulhara na Odisseia, — e todo ele vivia no espanto e no deslumbramento de assim ter encontrado, no meio do caminho da sua vida, o velho errante, o velho Homero!
— Oh Zé Fernandes, como sucedeu que eu chegasse a esta idade sem ter lido Homero?...
— Outras leituras mais urgentes... o Figaro, Georges Ohnet... — Tu leste a Ilíada? — Menino, sinceramente me gabo de nunca ter lido a Ilíada Os olhos do meu Príncipe fuzilavam. — Tu sabes o que fez Alcibíades, uma tarde, no Pórtico, a um sofista, um desavergonhado de um sofista, que se gabava de não ter lido a Ilíada?
— Não.
— Ergueu a mão e atirou-lhe uma bofetada tremenda.
— Para lá, Alcibíades! Olha que eu li a Odisseia!
Oh! mas decerto eu a lera, corridamente, com a alma desatenta! E insistia em me iniciar, ele, e me conduzir, através do Livro sem igual. Eu ria. E rindo, pesado do almoço, terminava por consentir, e me estirava no canapé de verga. Ele, diante da mesa, direito na cadeira, abria o livro gravemente, pontificalmente, como um missal, e começava numa lenta ode sentida. Aquele grande mar da Odisseia — resplandecente e sonoro, sempre azul, todo azul, sob o voo branco das gaivotas, rolando, e, mansamente quebrando sobre a areia fina ou contra as rochas de mármore das Ilhas Divinas, — exalava, logo uma frescura salina, bem-vinda e consoladora naquela calma de Junho, em que a serra se entorpecia. Depois as estupendas manhas do subtil Ulisses e os seus perigos sobre-humanos, tantas lamúrias sublimes e um anseio tão espalhado da pátria perdida, e toda aquela intriga, em que embrulhava os heróis, lograva as deusas, iludia o Fado, tinham um delicioso sabor ali, nos campos de Tormes, onde nunca se necessitava de subtileza ou de engenho, e a Vida se desenrolava com a segurança imutável com que cada manhã sempre o Sol igual nascia, e sempre centeios e milhos, regados por águas iguais, seguramente medravam, espigavam, amadureciam... Embalado pela recitação grave e monótona do meu Príncipe, eu cerrava as pálpebras docemente. Em breve um vasto tumulto, por terra e céu, me alvoroçava... E eram os rugidos de Polifemo, ou a grita dos companheiros de Ulisses roubando as vacas de Apolo. Com os olhos logo esbugalhados para Jacinto, eu murmurava: «Sublime!» E sempre, nesse momento o engenhoso Ulisses, de carapuço vermelho e o longo remo ao ombro, surpreendia com a sua facúndia a clemência dos príncipes, ou reclamava presentes devidos ao hóspede, ou surripiava astutamente algum favor aos deuses. E Tormes dormia, no esplendor de Junho. Novamente, eu cerrava as pálpebras consoladas, sob a carícia inefável do largo dizer homérico... E meio adormecido, encantado, incessantemente avistava, longe, na divina Hélade, entre o mar muito azul e o céu muito azul, a branca vela, hesitante, procurando Ítaca...
Os Clássicos na Literatura Portuguesa (1)
Mirando, à vela de sebo, o copo grosso que ele orlava de leve espuma rósea, o meu Príncipe, com um resplendor de optimismo na face, citou Virgílio:
— Quo te carmina dicam, Rethica? Quem dignamente te cantará, vinho amável destas serras?
Eu, que não gosto que me avantagem em saber clássico, espanejei logo também o meu Virgílio, louvando as doçuras da vida rural:
— Hanc olim veteres vitam coluere Sabini... Assim viveram os velhos Sabinos. Assim Rómulo, e Remo... Assim cresceu a valente Etrúria. Assim Roma se tomou a maravilha do mundo!
E imóvel, com a mão agarrada à infusa, o Melchior arregalava para nós os olhos em infinito assombro e religiosa reverência.
Eis a Imprensa!... Mas nada de «Figaro», ou da horrenda «Dois Mundos»! jornais de agricultura! Para aprender como se produzem as risonhas messes, e sob que signo se casa a vinha ao olmo, e que cuidados necessita a abelha provida... Quid faciat laetas segetes... De resto para esta nobre educação, já me bastavam as Geórgicas, que tu ignoras!
Eu ri:
— Alto lá! Nos quoque gens sumus et nostrum Virgilium sabemus! Mas o meu novíssimo amigo, debruçado da janela, batia as palmas — como Catão para chamar os servos, na Roma simples.
quarta-feira, junho 13, 2007
Catulo 13
Jantarás bem, meu Fabulo, em minha casa,
dentro de poucos dias, assim o queiram os deuses,
se contigo trouxeres bom e lauto
jantar, não sem miúda jeitosa,
e vinho e graçolas e risotas muitas.
Se isto trouxeres, meu queriducho,
digo-te que jantarás bem. É que
a carteira do teu Catulo está cheia de teias de aranha.
Mas em troca terás puros amores,
ou o algo mais suave e delicado:
é que te darei um perfume,
que à minha miúda deram Vénus e Cupidos,
e quando o cheirares, rogarás aos deuses
que te transformem, Fabulo, em nariz.
(Catulo 13)
cenabis bene mi Fabulle apud me
paucis si tibi di fauent diebus
si tecum attuleris bonam atque magnam
cenam non sine candida puella
et uino et sale et omnibus cachinnis
haec si inquam attuleris uenuste noster,
cenabis bene nam tui Catulli
plenus sacculus est aranearum
sed contra accipies meros amores
seu quid suauius elegantiusue est
nam unguentum dabo quod meae puellae
donarunt Veneres Cupidinesque
quod tu cum olfacies deos rogabis
totum ut te faciant Fabulle nasum
domingo, junho 10, 2007
Borges
Cada día que pasa nuestro país es más provinciano. Más provinciano y más engreído, como si cerrara los ojos. No me sorprendería que la enseñanza del latín fuera reemplazada por la del guaraní.
sábado, junho 09, 2007
Estudar os Clássicos (1): Grego
Apesar disso, os Estudos Clássicos são pouco considerados pela sociedade portuguesa, classes educativa, científica e política incluídas. Primeiro, porque como o Latim está intimamente relacionado com a Igreja, é considerado língua de padres e de gente católica; segundo, porque da actividade científica produzida pelos nossos investigadores pouco se vê.
Falta visibilidade a muitas iniciativas de partilha de saberes (encontros, colóquios, congressos), mas falta muita obra. Assim, lembro que só recentemente vieram à luz traduções integrais de obras fundamentais da literatura antiga: Odisseia, Ilíada e Eneida. Só agora começou a sair uma tradução moderna das Metamorfoses de Ovídio! O mesmo se diga para a Arte de Amar e os Amores, do mesmo poeta.
O volume de bibliografia que se insere na temática línguas e literaturas clássicas, em países como o Reino Unido, França, Estados Unidos, Alemanha ou Itália, é esmagador. No entanto, e ainda que — repito — os Estudos Clássicos sejam bastante antigos em Portugal, entre nós, pouco ou nada se produz: e o que se produz é, em geral, básico e de fraca qualidade.
Várias são as explicações para que isto assim seja, mas não é minha intenção dissecá-los.
No meu primeiro texto neste espaço para que tive a honra de ser convidado, quero dar ênfase aos muitos problemas com que um indivíduo que pretenda seguir esta área de estudos depara, fazendo uma análise breve de alguma bibliografia auxiliar disponível. É que o maior desses problemas é, mais do que a falta de traduções e ensaios, a falta de materiais como dicionários e gramáticas de referência. Causa estranheza os Estudos Clássicos serem tão antigos e não haver um bom dicionário de Latim ou de Grego feito na nossa língua!
Na Faculdade de Letras da Universidade de Lisboa (em Coimbra não será diferente), os alunos de Estudos Clássicos têm de saber consideravelmente bem uma língua estrangeira para usar gramáticas e dicionários franceses ou ingleses de Latim e Grego.
É claro que existem alguns materiais auxiliares em português. Na área do Grego, eles são muito escassos. Lembro que não há nenhum manual de Grego para o Ensino Secundário. Quando comecei a estudar a língua, existiam apenas duas gramáticas portuguesas. Uma, de António Freire (Livraria Apostolado da Imprensa), e outra, de Abílio Alves Perfeito (Porto Editora). Ainda hoje não sei como classificar a primeira; a segunda foi vítima de uma mutilação da Editora, que lhe introduziu tantos erros/gralhas, que ficou quase inutilizável! Só há poucos anos saiu uma gramática mais completa e que se pode dizer de referência, do Professor Manuel Alexandre Júnior. No entanto, e ao contrário da vontade do autor, também tem algumas gralhas, que estão certamente identificadas e que serão corrigidas numa futura edição.
Existe apenas um dicionário de Grego-Português e Português-Grego, mas está, infelizmente, longe de se poder dizer que é de “referência”. Só agora existe um projecto sólido para a elaboração de um dicionário de Grego-Português.
Os trabalhos do Professor Custódio Magueijo (a História da Língua Grega, por exemplo) são, estranhamente, quase todos impossíveis de obter...
Na área de literatura grega — e fora alguns trabalhos de tradução —, não há nada a dizer porque não há nada de que falar. Existem alguns (bons) artigos em publicações especializadas, mas não temos livros que dêem uma perspectiva geral da riqueza desta literatura. Ainda assim, merecem referência honrosa:
1) A obra Grécia Revisitada, do Prof. Frederico Lourenço;
2) A obra Ensaios sobre Píndaro, de vários autores;
3) A obra Ensaios sobre Eurípides, da Prof.ª Maria de Fátima Silva;
4) A obra Ensaios sobre Aristófanes, da Prof.ª Maria de Fátima Silva (no prelo);
5) Algumas traduções: A Tragédia Grega, de H.D.F. Kitto, A Tragédia Grega, de Jacqueline de Romilly e História da Literatura Grega, de Albin Lesky.
A ideia que os Estudos Clássicos portugueses fazem sair é a de uma área obscura e inútil, mesmo que clamem o contrário. Os Professores que berram contra dicionários e gramáticas não fazem nada para que eles deixem de existir e/ou para os substituir por obras de verdadeiro valor.
Sem a base, não se pode fazer mais nada.
Symposion e philanthropia em Plutarco
Recebido de Delfim Leão, da Universidade de Coimbra:
«Tenho o gosto de dar a conhecer o website relativo ao 8º Congresso da International Plutarch Society, que decorrerá em Coimbra, em Setembro de 2008:
http://www.plutarchus.org
Aí poderão encontrar informações gerais relativas ao programa e à forma de participar. Para qualquer dúvida, não hesitem em entrar em contacto com qualquer um dos elementos da Comissão Organizadora:
José Ribeiro Ferreira (rifer@fl.uc.pt)
Delfim Ferreira Leão (leo@fl.uc.pt)
Paula Barata Dias (pabadias@hotmail.com)
Frances Titchener (f.b.titchener@usu.edu)
Rodolfo Lopes (rodolfo.nunes.lopes@gmail.com) »
domingo, junho 03, 2007
Ovídio: exílio e poesia no bimilenário da “relegatio”
Tem lugar dia 21 de Junho de 2007 a comemoração do bimilenário da relegatio de Ovídio. As comunicações decorrerão entre as 9:30 e as 19:15, no Anfiteatro III da Faculdade de Letras da Universidade de Lisboa.
O programa pode ser consultado aqui:
http://estudosclassicos.googlepages.com/OVIDIOcoloquioPROGRAMA.doc
Catulo 8
Pobre Catulo, deixa-te de loucuras,
e o que vês finado considera-o perdido.
Luziram-te outrora sóis brilhantes,
quando ias e vinhas para onde te levava uma miúda,
amada por mim como nenhuma outra será amada.
Então tantas brincadeiras havia,
que tu querias e a miúda não dizia que não.
Luziram-te sem dúvida sóis brilhantes.
Agora ela já não quer. Tu, delirante, não queiras também,
nem corras atrás de quem foge, nem vivas infeliz,
mas sofre de ânimo firme e endurece.
Adeus miúda, já Catulo endureceu,
e não te procurará nem te implorará contrariada.
Mas tu lamentarás, quando ninguém te procurar.
Ai de ti, desgraçada, que vida te resta?
Quem se chegará agora a ti? A quem parecerás bela?
Quem amarás agora? De quem dirás ser?
Quem beijarás? De quem morderás os lábios?
E tu, Catulo, determinado endurece.
(Catulo, carme 8)
miser Catulle desinas ineptire
et quod uides perisse perditum ducas
fulsere quondam candidi tibi soles
cum uentitabas quo puella ducebat
amata nobis quantum amabitur nulla
ibi illa multa cum iocosa fiebant
quae tu uolebas nec puella nolebat
fulsere uere candidi tibi soles
nunc iam illa non uult tu quoque impotens noli
nec quae fugit sectare nec miser uiue
sed obstinata mente perfer obdura
uale puella iam Catullus obdurat
nec te requiret nec rogabit inuitam
at tu dolebis cum rogaberis nulla
scelesta uae te quae tibi manet uita
quis nunc te adibit cui uideberis bella
quem nunc amabis cuius esse diceris
quem basiabis cui labella mordebis
at tu Catulle destinatus obdura
Catulo 70
[Kolb - Mimosa leaves]senão comigo, nem se lho pedisse o próprio Júpiter.
Diz ela, mas o que diz mulher a amante apaixonado,
no vento e na água violenta convém escrever.
(Catulo, carme 70)
nulli se dicit mulier mea nubere malle
quam mihi non si Iuppiter ipse petat
dici sed mulier cupido quod dicit amanti
in uento et rapida scribere oportet aqua
Catulo 58
A nossa Lésbia, Célio, aquela Lésbia,
aquela Lésbia, a única que Catulo
mais do que a si mesmo e aos seus amou,
agora em esquinas e vielas
esfrega os netos do nobre Remo.
(Catulo, carme 58)
Caeli Lesbia nostra Lesbia illa
illa Lesbia quam Catullus unam
plus quam se atque suos amauit omnes
nunc in quadriuiis et angiportis
glubit magnanimi Remi nepotes
Catulo 72
Dizias tu outrora que só Catulo conhecias,
Lésbia, que nem Júpiter em vez de mim querias.
Amei-te então não como homem a amante,
mas como ama pai filhos e genros.
Agora conheço-te. Por isso, se mais muito mais ardo,
para mim és tão mais vulgar e inconstante.
Como é possível? - perguntas. É que injúria tal
obriga o amante a amar mais, mas a querer bem menos.
(Catulo, carme 72)
dicebas quondam solum te nosse Catullum
Lesbia nec prae me uelle tenere Iouem
dilexi tum te non tantum ut uulgus amicam
sed pater ut gnatos diligit et generos
nunc te cognoui quare etsi impensius uror
multo mi tamen es uilior et leuior
qui potis est inquis quod amantem iniuria talis
cogit amare magis sed bene uelle minus
Catulo 75
Até aqui desceu por culpa tua minha alma, Lésbia,
e de tal maneira se perdeu ela do seu mester
que já não pode bem querer-te, tornasses-te tu a melhor,
nem deixar de te amar, ainda que por isso tudo faças.
(Catulo, carme 75)
huc est mens deducta tua mea Lesbia culpa
atque ita se officio perdidit ipsa suo
ut iam nec bene uelle queat tibi si optima fias
nec desistere amare omnia si facias
Catulo 56
Ó coisa risível, Catão, e divertida,
e digna do teu ouvido e da tua gargalhada!
Ri, Catão, se realmente gostas do Catulo.
É coisa risível e muito engraçada:
apanhei há pouco um miúdo a dar
numa miúda. Ora eu, com a ajuda de Dione,
caí sobre ele com a minha tusa como arma!
(Catulo, carme 56)
o rem ridiculam Cato et iocosam
dignamque auribus et tuo cachinno
ride quidquid amas Cato Catullum
res est ridicula et nimis iocosa
deprendi modo pupulum puellae
trusantem hunc ego si placet Dionae
pro telo rigida mea cecidi
Catulo 3
Chorai, ó Vénus e Cupidos,
e quantos homens há sensíveis:
morreu o pardalito da minha miúda,
o pardalito, o mais-que-tudo da minha miúda,
que ela mais do que os seus olhos amava.
Era na verdade doce, e a dona conhecia
tão bem como menina a sua mãe.
E não saía do seu colo,
mas, saltitando ora para aqui ora para ali,
só para a sua dona pipilava sem parar.
Vai ele agora por caminho tenebroso
para esse lugar, donde dizem nunca ninguém voltou.
Malditas vós, trevas funestas
do Orco, que todas as coisas belas devorais:
tão belo pardalito me arrebatastes!
Ó maldade! Ó pobrezito pardalito!
Por tua causa vermelham de chorar
os olhinhos inchadinhos da minha miúda!
(Catulo, carme 3)
lugete o Veneres Cupidinesque
et quantum est hominum uenustiorum
passer mortuus est meae puellae
passer deliciae meae puellae
quem plus illa oculis suis amabat
nam mellitus erat suamque norat
ipsam tam bene quam puella matrem
nec sese a gremio illius mouebat
sed circumsiliens modo huc modo illuc
ad solam dominam usque pipiabat
qui nunc it per iter tenebricosum
illuc unde negant redire quemquam
at uobis male sit malae tenebrae
Orci quae omnia bella deuoratis
tam bellum mihi passerem abstulistis
o factum male o miselle passer
tua nunc opera meae puellae
flendo turgiduli rubent ocelli
Catulo 16
O cu e a boca vos foderei eu,
Aurélio minha bicha, Fúrio meu paneleiro,
que pelos meus versinhos me julgam,
por tão delicadinhos serem, pouco virtuoso.
É que casto deve ser o bom poeta,
não têm de o ser os seus versinhos,
que além do mais têm picante e graça,
sendo tão delicadinhos e pouco virtuosos,
e se podem provocar comichões,
não digo aos miúdos, mas a estes peludos
que não conseguem mexer as duras piças.
Vocês, porque "muitos milhares de beijos"
me leram, acham que eu sou pouco macho?
O cu e a boca vos foderei eu!
(Catulo, carme XVI)
pedicabo ego uos et irrumabo
Aureli pathice et cinaede Furi
qui me ex uersiculis meis putastis
quod sunt molliculi parum pudicum
nam castum esse decet pium poetam
ipsum uersiculos nihil necesse est
qui tum denique habent salem ac leporem
si sunt molliculi ac parum pudici
et quod pruriat incitare possunt
non dico pueris sed his pilosis
qui duros nequeunt mouere lumbos
uos quod milia multa basiorum
legistis male me marem putatis
pedicabo ego uos et irrumabo
Catulo 5
Vivamos, Lésbia minha, e amemos.
A má-língua dos velhos mais sisudos
não mais do que um tostão nos valha.
Podem os dias morrer e nascer:
quando a breve luz de vez morrer
noite perpétua devemos juntos dormir.
Dá-me beijos mil, e depois cem,
e depois mil outros, e depois mais cem,
e depois ainda mais mil, e depois cem.
Depois, quando muitos dermos,
baralhá-los-emos para não sabermos quantos,
ou não possa homem mau invejar-nos,
ao saber quantos beijos démos.
(Catulo, carme V)
uiuamus mea Lesbia atque amemus
rumoresque senum seueriorum
omnes unius aestimemus assis
soles occidere et redire possunt
nobis cum semel occidit breuis lux
nox est perpetua una dormienda
da mi basia mille deinde centum
dein mille altera dein secunda centum
deinde usque altera mille deinde centum
dein cum milia multa fecerimus
conturbabimus illa ne sciamus
aut ne quis malus inuidere possit
cum tantum sciat esse basiorum
Catulo 85
Odeio e amo. Porque o faço, talvez perguntes.
Não sei. Mas sinto-o. E excrucio-me
(Catulo, carme 85)
odi et amo quare id faciam fortasse requiris
nescio sed fieri sentio et excrucior
Catulo 32
Por favor, minha doce Ipsitila,
minha linda, minha doçura,
manda te visite à hora da sesta.
E se o mandares bom será que
ninguém ponha tranca na porta,
nem te apeteça ir à rua,
mas que fiques em casa e nos prepares
nove fodas seguidas.
A sério, se te apetece mesmo, manda depressa,
pois almoçado e cheio de barriga para o ar
já rasgo não só a túnica mas também o pálio!
(Catulo, carme 32)
amabo mea dulcis Ipsitilla
meae deliciae mei lepores
iube ad te ueniam meridiatum
et si iusseris illud adiuuato
ne quis liminis obseret tabellam
neu tibi lubeat foras abire
sed domi maneas paresque nobis
nouem continuas fututiones
uerum si quid ages statim iubeto
nam pransus iaceo et satur supinus
pertundo tunicamque palliumque
sábado, maio 19, 2007
Manuscritos Gregos quinhentistas no espaço peninsular hispânico

Manuscritos Gregos quinhentistas no espaço peninsular hispânico
Data: 2007. 05. 25
Hora: 10.00 horas
Sala: Centro de Estudos Clássicos
1. Ángel Escobar Chico, Professor da Universidade de Saragoça:
Manuscritos gregos na Península Ibérica: dados e problemas de descrição
2. Aires A. Nascimento, Director do CEC / Fac. Letras, Lisboa
Manuscritos gregos na biblioteca do arcebispo de Évora, D. Teotónio de Bragança




